Cómo limpiar el horno sin frotar (y cómo no volver a ensuciarlo)
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Grasa quemada, restos de queso pegados, goteos de asados… El horno es de los sitios más pesados de limpiar. Pero con un poco de paciencia (y casi nada de esfuerzo) se puede dejar reluciente sin productos agresivos y sin frotar como loco.
Lo que necesitas
- Bicarbonato de sodio (unas 6-8 cucharadas)
- Agua
- Vinagre blanco en un pulverizador
- Una espátula de plástico o de silicona
- Un paño húmedo y guantes
Paso a paso
- Vacía el horno y saca las bandejas y rejillas. Comprueba que está apagado y frío.
- Prepara una pasta mezclando el bicarbonato con un poco de agua, hasta que tenga textura de crema.
- Extiende la pasta por el interior, insistiendo en las manchas. Evita las resistencias.
- Déjala actuar toda la noche, unas 8-12 horas. Ese es el truco: el tiempo hace el trabajo por ti.
- Retira la pasta con la espátula y un paño húmedo. La suciedad sale casi sola.
- Pulveriza vinagre sobre los restos blancos: hará espuma y los soltará. Repasa con el paño.
Las rejillas puedes dejarlas en remojo en la bañera o el fregadero con agua caliente y lavavajillas mientras tanto.
Cómo no volver a ensuciarlo
1. Protege el fondo. La mayoría de la suciedad viene de goteos que caen al fondo y se queman. Una lámina antiadherente como CleanBake los recoge: cuando se ensucia, la limpias con un paño o bajo el grifo y vuelve a quedar como nueva. Aguanta hasta 260 °C y se puede recortar a tu medida.
2. Usa menos aceite. Pulverizar el aceite en lugar de echarlo a chorro reduce las salpicaduras (y las calorías). Con OilMist puedes pulverizar o verter con la misma botella.
3. Limpia en caliente. Si algo se derrama, pasa un paño húmedo cuando el horno esté templado (no caliente): sale mucho más fácil que al día siguiente.
En resumen
Bicarbonato, una noche de espera y vinagre: así de fácil. Y con una lámina en el fondo te ahorras la próxima limpieza a fondo. CleanBake cuesta 12,99 € el pack de 2, con envío gratis en España y la UE.

